Pastor En Colombia Da La Bienvenida a Nuevos Creyentes, Agrega Un Culto Después del Festival En Cúcuta

Por   •   June 19, 2019

Ha sido dos meses desde el Festival de Esperanza en Cúcuta, Colombia, en la frontera con Venezuela. Franklin Graham predico en Semana Santa y cientos respondieron y dieron sus vidas a Cristo. Aquí la historia de un pastor y lo que paso después.

El ultimo Domingo en Abril, un pastor en Cúcuta, Colombia se sorprendió al ver a su iglesia llena. Esto no fue un Domingo aislado tampoco; su iglesia ahora ha agregado un segundo culto para acomodar todo los nuevos.

Realmente no le tendría que haber sorprendido esto, dijo, varias semanas después. Él venía orando por esto—más personas buscando a Cristo. Y no solo él estaba orando así.

Por meses antes del Festival de Esperanza con Franklin Graham en Cúcuta, más de 300 iglesia locales oraron e invitaron a sus amigos a acompañarles.

Pastor Mario Díaz Ayala fue uno de ellos. Él sabía que esto iba a ser un evento sin precedente para su ciudad, la cual está en la frontera con Venezuela. Esta área es confrontada—y todavía batalla—con mucha incertidumbre económica de los dos lados de la frontera.

Mario Díaz Ayala ha sido pastor por 20 años. Hace un año, él dice que raramente veía a nuevos creyentes llegar a su iglesia. Después del Festival de Esperanza con Franklin Graham en abril, su iglesia ha sumado otro culto para acomodar todos los nuevos creyentes—un cambio el cual solo se puede explicar por “la obra del Espíritu Santo”.

Pastor Mario sirvió en el equipo de liderazgo del Festival y tenía a todos en su iglesia invitando personas para venir a escuchar predicar a Franklin Graham en un estadio de fútbol. Miembros de la iglesia iban puerta por puerta, entregando invitaciones. Pastor Mario ayudo a organizar 12 de los cientos de transportes llenos de personas quienes vinieron, y otros de su iglesia usaron sus propios carros para llevar invitados al evento.

En los dos días antes de Día de Resurrección, más de 94,000 personas escucharon el Evangelio, y unos 22,000 adicionales quienes llegaron a un evento para niños llamado Festikids unos días antes.

“Fue increíble—una oportunidad maravillosa para esta ciudad”, dijo el Pastor Mario.

Pero cualquier iglesia que se ha involucrado en un Festival sabe que el ministerio no termina allí. ¿Qué pasa después de que alguien decide comenzar su vida con Cristo? ¿A dónde van una vez terminado el evento y se vacía el estadio?

En cada evento evangelistico, Franklin Graham anima a los nuevos creyentes a ir a una iglesia donde pueden crecer en su fe. Pero no solo es una recomendación; hay personas asegurando que cada nuevo creyente es conectado a una iglesia cercana.

Es allí donde entran personas como el Pastor Mario. Más de 50 nuevas personas llegaron a su iglesia el Domingo después del Festival.

“Fuimos sorprendidos por el Señor,” dijo. “No entraba la gente. Había demasiados.”

Y siguen llegando—algunos que ni siquiera fueron al Festival.

No es que eso sea malo.

Antes del Festival, el Pastor Mario dice que su iglesia tenía 170 miembros. Ahora llegan 250 en la mañana del Domingo y otros 250 en la tarde. Su iglesia ha sumado un culto los Sábados específicamente para nuevos creyentes—como 50 a 70 personas.

Pastor Mario (centro) y su familia en Colombia.

Hoy, su iglesia se compone de tres casas una al lado de la otra, sin paredes entre ellas. A él le gustaría comprar una cuarta para poder expandir.

Él no es el único quien cuida de estas nuevas personas. Él ha movilizado toda la iglesia para ayudar a discipular nuevos Cristianos y ensenarles los básicos del Cristianismo.

El crecimiento en su iglesia ha causado una ola de oración también. Hay 15 nuevos grupos de oración solo para nuevos creyentes.

Otro hecho: su iglesia no es la única. Él sabe de otros pastores buscando lugares más grandes ya que el Festival ha causado que más gente llegue cada fin de semana.

El nombre de la iglesia del Pastor Mario es “Casa de Gloria”, y en estos últimos meses, él dice que esta última palabra se puede aplicar a toda la ciudad. Hay una cierta gloria que resplandece desde Cúcuta al haberse unificado las iglesias alrededor de este Festival y están creciendo juntos “como una familia”.

Mirando hacia atrás, él dice que el Festival de dos días “fue una bendición no solo para nuevos creyentes, sino también para los pastores” quienes pueden ver de primera mano el fruto.

Las respuestas de Dios a esas primeras oraciones le están sorprendiendo.

Ora por nuevos creyentes en Colombia y Venezuela mientras los pastores en los dos países les ayudan a crecer espiritualmente después del Festival de Cúcuta.

Artículo traducido por Chris Swanson.