Oracíon: ¡Haz algo!

Por   •   January 22, 2015

He aprendido que a veces orar no es suficiente. Dios pregunta y manda, por así decirlo, “¿qué haces orando? ¡Haz algo! ”
Moisés, perseguido frenéticamente por el Faraón, clamó a Dios, quien respondió: “¿Por qué clamas a mí? ¡Dile al pueblo de Israel que se ponga en marcha!” (Éxodo 14:15).

Tras la infamante derrota de Israel en Hai, un desesperado Josué se postró en oración ante el Señor, sólo para oírle decir: “¿Por qué te postras así sobre tu rostro? Israel ha pecado…” (Josué 7:10-11).

Si escuchamos con el corazón mientras oramos, de vez en cuando, oiremos: “¿Qué haces orando? ¡Haz algo!” Y sabremos qué es lo que debemos hacer. Habrá un error que enmendar, un pecado que confesar, una carta que escribir, un amigo que visitar o un niño para mecer y con quien leer.

C.S. Lewis sugirió que al orar, Cristo está a nuestro lado transformándonos. “Usted puede darse cuenta de eso”, escribió, “En vez de decir sus oraciones, usted debe estar abajo escribiendo una carta, o ayudando a su esposa a lavar. Bueno, vaya y hágalo”. Y de nuevo: “Creo que a menudo estoy orando por los demás cuando debería estar haciendo algo por ellos. Es mucho más fácil orar por un aburrido que ir a verlo”.

Y así es con nosotros. Debemos estar listos para orar, y prestos a obedecer.

Usado con permiso de “Creciendo en oración” por Ruth Bell Graham, revista Decisión, mayo de 1974, © 1974 The Ruth Graham Literary Trust

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21 Comments

  1. Maggy Alonzo says:

    Dios continue bendiciendo este lindo ministerio.